Solo la presidencia de la Junta de Extremadura para IU hará visible el crecimiento de la formación de Cayo Lara y permisibles los pactos con el PSOE en el resto de España. Si se conforman con menos, todos los votos conseguidos por el descontento con los socialistas se irán buscando nuevas oportunidades. Si IU se quiere hacer respetar y aumentar escaños en las próximas elecciones generales, está bien claro su camino.
Y si el PSOE quiere conservar algo de poder, no le quedará más remedio que admitir ese pacto. Será duro, pero mejor tener algunas consejerías y algunos alcaldes que pasar todos a la oposición y llorar por las esquinas.
Pero lo importante del análisis es observar cómo en siete años Zapatero ha hundido al PSOE hasta extremos inconcebibles. Una vez más se demuestra que los países han de gobernarse desde posiciones centradas, no desde la radicalidad.
Zapatero llegó a La Moncloa con el objetivo de expulsar al PP del terreno de juego — el famoso “cinturón sanitario”—. No ha querido pactos más que con radicales, ha despreciado a la mitad de los españoles… ¿Resultado?: los ciudadanos han teñido de azul popular el mapa de España y han mandado el rojo socialista de izquierda radical a no se sabe bien dónde. Solo los pactos pueden salvar algunas cabezas pero, si gobernara el partido más votado (cosa que no pidieron los de la “democraciareal”), el PP manejaría casi el 90% del presupuesto municipal y autonómico. Impresionante el error de Zapatero que creía que podía despreciar al centro-derecha liberal a cambio de apoyar a cualquiera.
Y ahora vamos a ir viendo cómo el PSOE se desintegrará en luchas fratricidas: agrupaciones locales y regionales comenzarán a pedir cambios en sus cúpulas. Y como, según su doctrina, los relevos han de hacerse por “primarias”, el carajal socialista está servido. No hay formación que resista esa avalancha de peleas internas. Porque cambiar, tendrán que cambiar; si no cambian, van al abismo. Pero si cambian con “primarias” en cada pueblo… se despeñarán también.
Lo mejor es que Zapatero presente ya mismo su renuncia a Su Majestad El Rey y que se convoquen elecciones. El peor presidente que ha tenido España y el peor secretario general que ha tenido el PSOE ya no aguanta, no puede, no tiene proyecto ni equipo… Y él mismo se ha encargado de quedarse sin partido.
Qué manera de pasar a la historia…
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